dimecres, 18 d’octubre de 2017

Seis pasos para elaborar un plan de contingencia

Seis pasos para elaborar un plan de contingencia

Si realmente estas comprometido con la gestión de riesgos, necesitas tener un plan de contingencia para que cualquier imprevisto no suponga  una interrupción del negocio, pérdida de clientes, daños a tu reputación o pérdida de ingresos.
Contar con un plan de contingencia garantiza que tendrás una respuesta preparada y una hoja de ruta a seguir para gestionar los momentos de crisis, minimizando los daños. Es algo clave en una gestión eficaz del riesgo.
El 70% de las empresas que sufren grandes siniestros no retoman su actividad y una de las razones, además de su paralización y la pérdida de activos, es: la ausencia de planes de contingencia.
Tanto si  diriges una gran industria, como un simple despacho, necesitas hacer una parada y planificar qué alternativas tienes ante los escenarios más adversos y los imprevistos que pueden impactar en la viabilidad de tu negocio.
Un incendio del edificio donde está tu despacho, una inundación, un corte del suministro eléctrico durante horas,  un virus informático o avería de hardware que paralice el sistema informático, son solo alguno de los ejemplos de sucesos que escapan a tu control y que aparecen por sorpresa.
¿Por qué lo necesitas?
Porque garantizas la supervivencia de tu negocio.
Porque gestionas los riesgos de una manera activa
Porque cuidas, proteges y mejoras la imagen de tu empresa
Porque marcarás la diferencia frente a tus  competidores, clientes y empleados
¡Manos a la obra!

Identifica las contingencias

Si ya  te has dado cuenta de que necesitas tener un plan de contingencia, aquí van unos consejos para que te pongas a trabajar en él:
  • Identifica las contingencias que pueden paralizar tu negocio por zonas, departamentos, situaciones, procesos o instalaciones.  Si tienes un almacén externo, delegaciones comerciales, una maquina de producción o una centralita debes analizar qué puede hacer que estas instalaciones o equipos se paralicen. Pregúntate qué sucedería si tuvieses paralizada durante semanas, horas o meses esa oficina y cómo impactaría en la dinámica del negocio.
  • La dependencia informática o de sistemas de comunicaciones es clave en cualquier empresa. Por tanto, presta especial atención a los ciberriesgos y toma medidas de cómo protegerte ante un fallo del sistema, ataque o virus (servidores de respaldo, copias de seguridad diaria o semanal, antivirus, firewall, encriptación de datos) y elabora un plan de acción en caso de que estos sistemas fallen.
  • Empleados clave. En todas las empresas hay empleados que tienen un peso específico en la organización, y es sano para las empresas no depender totalmente de estas personas. Planifica e identifica a las personas clave y pregúntate cómo suplirías su ausencia por accidente, salto a la competencia, o baja de larga duración.
  • Suministros: en anteriores post he hablado de la cadena de suministro. Es importante estudiar los suministros clave y proteger la cadena. Un error en  materias primas claves, como en el suministro eléctrico, puede suponer un impacto importante en la empresa, que se traduce en muchas pérdidas.


Establece los escenarios:

 Para establecer los posibles escenarios aplicaremos una de las técnicas de aproximación recomendadas en la ISO31010  SWIFT  estructurado (“¿y si…?)
  • ¿Y si se paraliza la oficina por un incendio durante 24  horas?
  • ¿Y si se estropea el servidor?
  • ¿Y si falla la centralita?
  • ¿Y si perdemos nuestro stock?
  • ¿Y si nos quedamos sin suministro eléctrico durante 48 horas?
  • ¿Y si tenemos una avería de ADSL durante un mes?
  • ¿Y si tenemos un incendio total?
Lo ideal es crear un pequeño taller de riesgos, contando con la presencia de especialistas y los responsables o afectados del área a tratar, para obtener toda la información y tener un buen diagnóstico de los riesgos más importantes.

Evalúa los riesgos

Una vez recogidos todos los riesgos, es importante clasificar y visualizar usando la matriz del mapa de riesgos.
Tanto de una manera cualitativa, como cuantitativa, hay que clasificar por relevancia e impacto los principales riesgos para reconocer desde los leves a los inaceptables, además del tratamiento que se hará sobre ellos.
Elabora los planes de crisis.

Plan de recuperación

Es el momento más creativo, y cuando se decide cómo se pueden superar diferentes escenarios adversos, tanto para procesos clave, como para ubicaciones temporales o sistemas informáticos de reemplazo. El fin: restablecer la normalidad y que todo vuelva a estar, como mínimo, exactamente igual que antes de la crisis.
Una buena planificación del plan de recuperación, con su financiación, será la mejor guía en momentos donde el pánico, el estrés y los nervios suelen aparecer.

Define los roles y las personas que deben coordinar la recuperación y los procedimientos.

Un plan está bien, pero si nadie se hace cargo de ponerlo en marcha cuando se materializa la crisis  es como papel mojado.
Lo ideal es que el coordinador esté en la más alta esfera de la empresa, con autoridad para organizar el plan de crisis  y que ordene diferentes responsables de área que, con funciones  especificas, pongan en marcha sus diferentes planes (evacuación, recuperación, comunicación, etc.).

Plan de comunicación y coordinación

Si hay algo que aumenta las crisis y los problemas es la desinformación y la falta de transparencia.
Un plan para comunicar a todos los interesados que estamos gestionando una crisis, es clave. Pero no debe quedarse en un plan interno, también debemos notificárselo a nuestros proveedores, clientes, potenciales clientes y socios; incluso emergencia, y aseguradoras. Es importante tomar buena nota de cómo se comunicará este problema.
Quizá,  esta sea una  oportunidad para que nuestros clientes, y partners nos perciban como una empresa fiable que puede enfrentarse con solvencia a cualquier reto.

Puesta en marcha

La verdadera eficacia del plan de contingencia se percibe cuando se implanta, y no queda en un mero manual de procedimiento.  No obstante, para que sea un documento siempre vigente es necesaria la formación  de los implicados y saber comunicar la existencia del plan, su importancia y las funciones de cada persona implicada. Como todo proceso de gerencia de riesgos la revisión del mismo, es clave para que no resulte obsoleto.
A menudo,  pensamos  que tener un seguro es una medida suficiente para superar un siniestro grave, como un incendio o una gran catástrofe; pero la realidad es que la  indemnización por sí sola, no soluciona el problema.  Si además, ésta  se retrasa por investigaciones periciales,  divergencias en las valoraciones, o cualquier imprevisto, el problema se agrava.
La realidad es que, el plan de contingencia determina cómo salir reforzado de una situación de grave crisis, y muestra la madurez de gestión del riesgo que tiene tu empresa.

¿Has elaborado planes ante posibles contingencias, o es algo que pretendes improvisar en el momento de la crisis?

 

dijous, 5 d’octubre de 2017

La Asociación Federal española para el fomento de la Economía del Bien Común estrena web

·       Este proyecto prioritario para la AFEF-EBC ha significado un esfuerzo por parte de todas las personas que forman dicha entidad, ya que se ha necesitado la coordinación de los Nodos de Informática y Comunicación, con el apoyo del resto de nodos transversales y del Equipo Coordinador Federal.
·       En la misma podremos encontrar cuatro grandes bloques divididos en Bien Común, Balance, Participa y Noticias con el objetivo de dar a conocer todo lo relacionado con la Economía del Bien Común
La Asociación Federal para el fomento de la Economía del Bien Común (AFEF-EBC) ha presentado su web oficial que se podrá visualizar en el enlace www.economiadelbiencomun.org sustituyendo a la anterior que disponía.
Este proyecto prioritario para la AFEF-EBC ha significado un esfuerzo por parte de todas las personas que forman dicha entidad, ya que se ha necesitado la coordinación de los Nodos de Informática y Comunicación, con el apoyo del resto de nodos transversales y del Equipo Coordinador Federal.
En la misma podremos encontrar cuatro grandes bloques divididos en Bien Común, Balance, Participa y Noticias con el objetivo de dar a conocer todo lo relacionado con la Economía del Bien Común.
En el bloque de Bien Común podremos encontrar secciones como, somos, misión y visión, organización y proceso. En el segundo bloque, balance, encontraremos las recomendaciones para los primeros pasos, información de la evaluación peer, consultores, auditores y ejemplos de balances.
En el bloque participa se podrá encontrar información sobre los grupos regionales, municipio-región del bien común y proyectos EBC.
Finalmente en el bloque de noticias podremos visualizar el blog y los eventos generales del movimiento de la EBC a nivel federal.
En la misma web, también podremos encontrar los diferentes iconos relacionados con la presencia de la EBC en las principales redes sociales.
La Asociación Federal Española para el Fomento de la Economía del Bien Común (AFEF-EBC), tiene como fin principal fomentar la Economía del Bien Común (EBC). Por Economía del Bien Común se entiende el modelo de economía cooperativa de mercado propuesto por Christian Felber y desarrollado por la Asociación Internacional para el Fomento de la Economía del Bien Común constituida en Viena en Julio de 2011. Se trata de un modelo alternativo al capitalismo y a la economía planificada, basado en valores reconocidos por nuestra Constitución como la dignidad humana, la igualdad, la justicia social, la solidaridad, la democracia, la transparencia, la confianza o la sostenibilidad ecológica.
Para saber más:
Economía del bien común (traducción al español de Gemeinwohl-Ökonomie), es un proyecto económico abierto a las empresas y promovido por el profesor austríaco Christian Felber y más de 1000 voluntarios comprometidos con la difusión y evolución de una verdadera economía sostenible y alternativa a los modelos del capitalismo y el comunismo que han quedado obsoletos.
La economía del bien común se rige por una serie de principios básicos que representan valores humanos: confianzahonestidadresponsabilidadcooperación,solidaridadgenerosidad y compasión, entre otros. En la economía real actual se mide el éxito económico con valores o indicadores monetarios como el producto interior bruto y los beneficios que dejan fuera a los seres humanos y al medio en el que vivimos. Estos indicadores no nos dicen nada sobre si hay guerra, se vive en una dictadura, si sobreexplotamos el medio, si se respetan los derechos humanos, etc. De la misma manera que una empresa tenga beneficios no nos indica nada sobre las condiciones de sus trabajadores ni sobre lo que produce ni cómo lo produce.
El balance del bien común mide como una empresa vive: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, la sostenibilidad ecológica, la democracia con todos los agentes económicos.
Finalmente, la evaluación de esos valores podrá permitir al consumidor escoger los productos. Para los defensores de la economía del bien común, aquellas empresas a las que guíen esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir, frente a los valores del lucro y la competencia actuales.
La implantación del modelo teórico comenzó en octubre de 2010 con un grupo de empresas de varios países que participan activamente cumpliendo voluntariamente los requisitos del proyecto de economía del bien común.
https://economiadelbiencomun.org/la-asociacion-federal-espanola-para-el-fomento-de-la-economia-del-bien-comun-estrena-web/
https://economiadelbiencomun.org/