dijous, 15 de juny de 2017

Economia del bien comun.Tirole

Jean Tirole, premio Nobel de Economía 2014; autor de ‘La economía del bien común’
Tengo 63 años y la suerte de apasionarme por lo que investigo. Nací en la Champaña y no vivo en París, sino en Toulouse, donde dirijo la Escuela de Economía. Tenemos que apoyar a cada empleado para que se forme y sea siempre productivo; no a los empleos cuando dejan de serlo

Un incentivo perverso


Tirole y su defensa de la iniciativa público-privada, que tantos éxitos –recuerda– ha dado a Barcelona, ha inspirado el programa de Macron, quien ha adoptado sus propuestas para impedir la marginación de los empleados temporales frente a los fijos. Se trata de hacer que sea más caro despedir que emplear, porque ahora unas empresas se ahorran dinero despidiendo tras contratos temporales y el resto de empresarios y trabajadores fijos subvencionamos con nuestras cuotas esos despidos. Los incentivos están en el lado equivocado. Tirole ha hecho mucho por Macron y por demostrar la indigencia intelectual de Le Pen, pero insiste ad cautelam en que él es economista y el presidente...un político.
hhttp://www.lavanguardia.com/lacontra/20170615/423403865746/se-dan-mas-facilidades-para-despedir-que-para-emplear.html
¿Por qué ha invertido su tiempo en escribir un libro para explicar economía a quien no sabe?
Porque si los ciudadanos saben suficiente economía pueden elegir y votar para vivir en un país como Noruega en vez de uno como Venezuela, aunque los dos tengan mucho petróleo.
¿Y en España sabemos?
Si los españoles hubieran sabido más economía, quizá hubieran entendido mejor qué era una burbuja inmobiliaria y hubiera sido más fácil evitarla y corregirla. También al votar hubieran afinado más eligiendo gobierno. Tenemos los gobernantes que nos merecemos.
¿No es suficiente con ser culto?
El comunismo era una bella idea que cautivó a muchos intelectuales, que sabían mucho, pero no de economía, porque era fácil ver que era también una desastrosa realidad económica.
Usted ha hecho pedagogía en Francia contra los populismos en las elecciones.
Convencí a otros 24 premios Nobel de todo el mundo para firmar un artículo contra el populismo, porque era un peligro real.
Marine Le Pen le contestó enseguida.
Demostrando que no sabía economía y eso le ha costado perder muchos votos. Y me alegro, porque es antieuropea, antiinmigración, proteccionista...Todo aquello que nos hubiera empobrecido a los franceses y a los europeos.
¿A más crecimiento económico y menos paro, también menos populismo?
Hay una parte del populismo que no está fundada en la realidad, sino en el miedo irracional a que te quiten el trabajo, a ser pobre, a vivir ­peor. La gente acaba aceptando soluciones mágicas y absolutas que nadie ha probado antes. Y que cuando se aplican, suelen acabar muy mal.
Y las suyas, ¿sí se han demostrado?
Yo no soy partidario de las grandes revoluciones totalizadoras, sino de las pequeñas y eficientes reformas en sectores concretos tras haber sido empíricamente demostradas.
¿Por ejemplo?
El mercado de trabajo en Francia –y creo que en España– incentiva la temporalidad y no la inversión en formación a largo plazo, cada vez más necesaria. Cuando usted despide a un empleado, el resto de empresas y empleados le pagan por usted su pensión de desempleo.
¿Qué se puede hacer?
Poner el incentivo en el lado bueno. Que sea más rentable emplear que despedir. Protejamos al empleado y no al empleo. Es inútil subvencionar un empleo que ya no es necesario, porque cambian las tecnologías y las necesidades; a quien hay que subvencionar es al empleado para que se forme y consiga un empleo que sí sea productivo.
¡Qué difícil!
Un contrato único permitiría dar flexibilidad al mercado laboral sin crear inseguridad a los trabajadores. Así se acabaría la dualidad de, por un lado, los contratos temporales carísimos para todos y frustrantes para el empleado y, por otro, los indefinidos, que se aferran a su empleo aunque no les guste. Eso es malo para todos.
Usted explica que la mayoría de sus alumnos quieren ser funcionarios.
Porque temen la precariedad precisamente por lo que acabo de explicar. Y además existe una desafortunada tradición francesa de concebir al Estado como un creador de empleo.
¿No lo es?
Debería contribuir a generar empleo con las empresas. El Estado es tan necesario como el mercado y deben entenderse y complementarse. Empresa y Estado, iniciativa pública y privada unidas. De hecho, esta ciudad, Barcelona es una historia de éxito porque lo ha sabido aplicar. Es un ejemplo excelente.
¿El Estado corrige al mercado o se limita a vivir de los impuestos de las empresas?
El Estado debe corregir lo que el mercado no hace bien. Y para eso necesitamos un Estado más potente, pero no más grande. Debe tener más cerebro y músculo, pero menos masa.
¿Y espera que lo logren los partidos?
Si los políticos aplicaran lo que ya sabemos después de muchos experimentos y casos y estudios, podríamos evitar partidismos del Estado clientelar y capitalismo de amiguetes. Ya sabemos lo bastante para lograrlo.
¿Francia es un buen ejemplo?
Allí aún no hemos sabido distinguir entre mejor servicio público y más servidores públicos. Tener miles y miles de funcionarios más no garantiza en absoluto un mejor servicio.
Sólo garantiza que será más costoso.
Países como Canadá, Alemania o Suecia han demostrado que se puede dar mejor servicio con menos funcionarios, más incentivados e incluso con mejor salario. Y gastan menos que nosotros, los franceses, en pagar el Estado: a nosotros nuestro Estado nos cuesta el 50% del PIB, la mitad de lo que todos ganamos al año.
Si obtienen un buen servicio a cambio...
Me temo que no es el mejor. Hay países que pagan menos porcentaje del PIB y obtienen más y mejor. Además, ahora los empleos, el trabajo, la vida va a cambiar totalmente. Es el momento de dar seguridad a las personas, no de perpetuar ineficiencias; para ayudarlas a adaptarse a los cambios, que llegarán queramos o no.
¿Por qué no trabaja usted en París?
En Francia pareces un fracasado si no estás en París, y yo espero no parecerlo. Me vine de EE.UU. para investigar en la Escuela de Eco­nomía de Toulouse y creo que estamos mejorando juntos.

dijous, 1 de juny de 2017

Ayudas destinadas a la promoción de la economía sostenible en la Comunitat Valenciana. Economía.

Ayudas destinadas a la promoción de la economía sostenible en la Comunitat Valenciana. Economía.
  • ¿Qué se puede solicitar?
  • ¿Quién puede iniciarlo?
  • Cuantía de la ayuda/Procedimiento de cobro
  • ¿Cuándo solicitarlo?
  • ¿Qué documentación se debe presentar?
  • ¿Cómo se tramita?
  • ¿Cómo se tramita telemáticamente?
  • Información complementaria
  • Fuentes jurídicas y/o documentales

  • ¿Qué se puede solicitar? Nombre del trámite
    Ayudas destinadas a la promoción de la economía sostenible en la Comunitat Valenciana. Economía.
    Objeto del trámite
    La concesión de subvenciones destinadas a contribuir a la promoción de la economía sostenible en la Comunitat Valenciana, a través de la financiación de actuaciones de fomento y difusión de la cultura y prácticas de las empresas sociales y de la Economía del Bien Común (EBC).

    En concreto, las acciones para las que podrán concederse estas ayudas son las que se detallan en el apartado "Información complementaria" de este trámite.
    Inicio
  • ¿Quién puede iniciarlo? Interesados/Solicitantes
    Podrán acogerse a estas ayudas las siguientes entidades:

    a) Asociaciones, fundaciones y otras entidades y organizaciones sin ánimo de lucro que tengan entre sus fines la promoción y fomento de los principios vinculados a la empresa social y/o de la EBC.

    b) Pequeñas y medianas empresas (pymes) con personalidad jurídica propia que realicen actuaciones vinculadas con la implantación de la cultura y práctica de la empresa social y de la EBC.

    c) Centros, institutos y entes universitarios especializados que lleven a cabo actividades de investigación y/o formación especializada en materias vinculadas a la economía sostenible, la empresa social o la EBC, ya tengan personalidad jurídica propia, ya dependan o se encuentren adscritos a una universidad.
    Requisitos
    1.- Con carácter general, las entidades solicitantes de estas ayudas deben reunir los siguientes requisitos:

    a) Estar legalmente constituidas e inscritas en el registro público correspondiente a la fecha de publicación de la correspondiente convocatoria. Se entenderá como fecha de inscripción, la del asiento de presentación en el registro público correspondiente, siempre que la inscripción se produzca dentro del plazo de validez de dicho asiento.

    b) Tener domicilio social o establecimiento permanente en el territorio de la Comunitat Valenciana.

    c) No estar incursas en ninguna de las circunstancias previstas en el artículo 13 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones.

    d) No haber sido sancionadas, mediante resolución firme, con la pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones.

    2.- Los centros, institutos y entes universitarios a que se refiere la letra c) del apartado "Interesados/Solicitantes" de este trámite, deben cumplir los requisitos para ser considerados organismos de investigación, tal como establece el apartado 2.1 del Marco sobre ayudas estatales de investigación y desarrollo e innovación (2014/C 198/01), y de acuerdo con la definición de organismo de investigación recogida en la letra ee del epígrafe 15 del apartado 1.3 del citado marco.

  • http://www.gva.es/es/inicio/procedimientos?id_proc=18212

    dilluns, 29 de maig de 2017

    Francisco Alcaide, Aprendiendo de los Mejores

    Francisco Alcaide: “El poder siempre teme la libertad, porque cuando uno es libre no se le puede controlar”

     24 Marzo 2014
    Empecé a leer el libro de Francisco AlcaideAprendiendo de los Mejores, un viernes y no lo pude soltar, así que el domingo tenía un cuaderno lleno de notas y la sensación de tener un libro cabecera en mi biblioteca. Más de 500 ideas sobre management, psicología y filosofía. Toda persona que emprende, o que dirige una compañía o que quiere aportar valor en todo lo que hace, tiene que tener un buen andamiaje intelectual. Aprendiendo de los Mejores es un buen recurso para tenerlo siempre a mano.
    Aprendiendo de los Mejores es una selección minuciosa, trabajada, sin grasa –todo músculo–con ideas, razonamientos, apuntes filosóficos y psicológicos que, combinados, construyen una obra compleja, pero ordenada; amplia pero bien trabajada para hacernos comprender que el management, el liderazgo y el crecimiento personal es la suma de muchas pequeñas piezas que han de encajar. El autor ha logrado encajar un puzzle que es útil, te hace pensar, te ayuda a hacerte preguntas, te muestra actitudes, te transmite energías; te ayuda a afrontar con más serenidad la complejidad, desterrar mitos y plantearte retos a ti mismo. Poder compartir esta entrevista con los lectores de Sintetia a Francisco Alcaide me hace especial ilusión.
    Francisco Alcaide (@falcaide) es experto en management, liderazgo y desarrollo personal. Es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, Licenciado en Derecho, Máster en Banca y Finanzas y Doctor cum laude en Organización de Empresas. Ha prestado sus servicios de asesoría, consultoría, investigación y formación a empresas de diferentes sectores: Wolters Kluwer, Nebrija BS, Deloitte & Touche, ICO, Terra Consultoría de Incentivos…
    Su blog es uno de los más leídos en España y recibió en 2012 el Premio al Mejor Blog de RRHH y Desarrollo Personal, iniciativa promovida por Tatum y el Observatorio de RRHH y RRLL.  Aprendiendo de los mejores ya está en su 4ª edición y este año será traducido al chino, además de haber sido nominado al Premio Knowsquare 2013 al mejor libro de empresa, y haber recibido una excelente crítica en Redes Sociales (ver Lo que Twitter Opina). Lleva más de siete años estudiando por qué unas personas consiguen metas y otras se quedan a mitad de camino, y en esta obra se desvelan las claves.
    :: Arrancas fuerte el libro: “tu desarrollo personal es tu destino”. ¿Cómo defines el desarrollo personal?
    Esa frase significa que en la persona en la que te conviertes se refleja en lo que obtienes. Por eso, no hay mejor inversión que la que se hace en uno mismo. Cuanto más estudias, más te formas, más cultivas tu red de contactos, más experiencia tienes, mejores oportunidades aparecen en tu vida. El desarrollo personal no es otra cosa que ensanchar posibilidades. El éxito no es un ‘qué’ sino un ‘quién’ y ese ‘quién’ lleva a obtener el ‘qué’. Todo en nuestra vida –dinero, relaciones, salud, peso…– es un resultado, el resultado de la persona en que uno se convierte fruto de los hábitos que cultiva: buenos (virtudes) o malos (vicios).
    :: “Los límites no están en las personas, están en los entornos”. ¿Cuáles son los mejores entornos para cultivar el crecimiento personal? (entorno en una empresa, en un hogar/amigos…relaciones)
    Un dicho reza: “Si se vive entre codornices es imposible aprender a volar como las águilas”. Tu entorno determina la altura de tu éxito. El entorno no es otra cosa que la tierra que uno se cultiva. Si la semilla es buena, pero el terreno no es fértil, no habrá fruto dulce. Hay entornos estimulantes, que sacan lo mejor de uno, y entornos tóxicos, que reprimen el potencial que existe dentro de cada individuo. En los buenos entornos, el talento se expande; en los malos, se contrae. Un mal entorno es como caminar por arenas movedizas, por mucho esfuerzo que se haga, los avances son limitados. Un buen entorno, por el contrario, actúa como factor apalancamiento. Los mejores entornos son aquellos en los que están las personas que son referentes para nosotros porque nos lo han demostrado con resultados tangibles. Hay que escuchar con los ojos. No hay que hacer caso al que ‘habla’ sino observar al que ‘hace’. Lo más importante que tiene una persona es la credibilidad y la credibilidad sólo depende de una cosa: los resultados.
    :: ¿Qué papel le otorgas al azar en nuestras vidas? Si uno lee en profundidad a Nicolas Taleb nos inunda de un gran relativismo, en el sentido de que sobrevaloramos el éxito de ciertas personas porque nos olvidamos de cuántas han fracasado con características similares. ¿Podemos confundir azar con habilidad?
    La autorresponsabilidad es el primer requisito del éxito: va a ocurrir porque voy a hacer que ocurra. Y lo contrario es la Excusitis, Victimitis, Quejitis, Culpabilitis, que alivian el estrés del fracaso –para poder dormir tranquilos– pero no lo solucionan. La excelencia está asociada al compromiso, y el compromiso es incondicional, no admite ningún ‘pero’ o ‘es que’. Es determinación absoluta con una causa: hacer lo que haga falta el tiempo que haga falta. Decía el científico G. W. Carver que “el 99% de los fracasos vienen de personas que tienen el hábito de inventar excusas”. Y el problema de buscar excusas es que si uno las busca siempre las encuentra. Todo se resume en tener una meta, diseñar un plan, pasar a la acción, no perder el foco, y nunca desistir.

    :: Me gusta mucho una reflexión que citas de Bertrand Russell, “lo más difícil en esta vida es qué pueden hay que cruzar y que puente hay que quemar”. La vida es un proceso secuencial, tomar un camino te lleva a unas alternativas distintas que si el camino adoptado fuese otro. La complejidad está inherente en nuestras vidas, ¿Cómo nos podemos entrenar para detectar, al menos, esos puentes que debemos quemar?
    Cada vida es única e irrepetible, no existen dos personas iguales, ni dos situaciones iguales. Pero sí hay dos factores ‘aceleradores’ para lograr nuestras metas. Uno de ellos es que no hay nada más rentable que tener buenos mentores. Ellos allanan el camino, aportan feed–back, dirección y apoyo emocional. Un buen mentor ahorra tiempo, esfuerzo y energía. Y luego, la experiencia es la gran maestra de la vida. Es la que te permite desarrollar un olfato y sensibilidad para saber detectar donde están los límites, las fronteras que separan el riesgo (oportunidad) de la temeridad (amenaza). Pero como todo, la experiencia se cuece a base de tropiezos. A vivir se aprende viviendo. Hay gente que nunca se ha equivocado pero toda su vida es un error.
    ::Brillante el capítulo que le dedicas a Amancio Ortega: “no vale la pena ser empresario para ser rico”. ¿Detrás de estos personajes que has analizado en profundidad qué papel desempeña el dinero? ¿El dinero tiene la suficiente entidad como para ser el único objetivo para crecer como persona/empresa?
    También Steve Jobs decía: “Ser el hombre más rico del cementerio no me interesa. Lo que me importa es irme a la cama cada noche sabiendo que hemos hecho algo maravilloso”; o Richard Branson: “Puedo asegurar honestamente que no he emprendido ningún negocio únicamente para hacer dinero. Si éste fuera el único motivo creo que es mejor no hacer nada”. Las empresas más sólidas, que transforman los mercados y la vida de la gente, son aquellas que parten de un ‘porqué’ (why) motivador que les lleva a intentar cambiar el mundo. Pocas, sin embargo, lo tienen. Saben explicar ‘qué’ hacen (what) y ‘cómo’ lo hacen (how), pero les falta la cuestión esencial: el sentido. Aquello que se basa sólo en intereses crematísticos es difícil que tengan visos de supervivencia a largo plazo.
    :: “El tiempo vale más que el dinero”. ¿Es la falta de foco, que nos impide gestionar bien el tiempo, una de las enfermedades y derroches fundamentales de nuestra época?
    Sí. La productividad no consiste en hacer muchas cosas sino en eliminar todo aquello que no debe hacerse. El tiempo no se gestiona, se gestiona la atención, dónde se pone el foco. La productividad consiste en centrar toda la atención en lo que se está haciendo sin dejar que otras cosas –mails, llamadas, alertas…– nos distraigan. Para tener éxito hay que aprender a ser productivo, y para ser productivo hay que aprender a enfocarse.
    :: “El éxito no es otra cosa que la  aplicación diaria de la disciplina”. Y vas más allá, “éxito es igual a hábitos, y los hábitos son iguales a repetición y…la repetición disciplina”. Por favor, danos claves para entrenar nuestra disciplina individual.
    Trataré de sintetizarlas en en dos:
    1.- Es importante que los sueños sean propios y no prestados. La principal razón por la que la mayoría de la gente no hace lo que tiene que hacer es porque no tiene un porqué lo suficientemente fuerte. Una vez que encuentras el porqué, es más fácil ser disciplinado.
    2.- Es importante ir de menos a más. Si te exiges mucho en poco tiempo, no lo conseguirás, te frustrarás y abandonarás. La disciplina te va a fallar porque el reto no lo ves factible y aparece la desmotivación. Por el contrario, si te fijas metas razonables y las consigues, te sentirás bien contigo mismo y seguirás avanzando. La mejor filosofía: Poco + Poco = Mucho. Disciplina y paciencia siempre van de la mano.
    :: Carlos Blanco, pero también otros grandes inversores/emprendedores, nos hablan siempre de la importancia del equilibrio psicológico, de la actitud positiva y de la flexibilidad como elementos claves para emprender. Estos aspectos son claves, no sólo el capital de que se disponga. En tu libro razonas en profundidad sobre la flexibilidad.
    1.- ¿Cómo la defines y, sobre todo, cómo se trabaja?
    Flexibilidad no es otra cosa que capacidad de adaptación al entorno. Las especies que sobreviven no son las fuertes ni las más inteligentes, sino las que mejor se adaptan. Para trabajarla, lo primero de todo es tomar conciencia de esa necesidad. No puedes cambiar o mejorar lo que desconoces. Por tanto, es primordial saber que casi nunca las cosas marchan según el guión previsto. Lo relevante es no perder de vista jamás el objetivo, adoptar una actitud positiva para encontrar siempre alternativas y saber relativizar.
    2.- ¿Flexibilidad y humildad van de la mano?
    Sí. La soberbia conduce a la rigidez, a aferrarse fuerte a paradigmas y creencias. Y las creencias son peligrosas porque muchas veces son falsas. Con arrogancia, antes o después, uno acaba estrellándose. La vida siempre enseña humildad.
    :: “La auténtica educación no genera dependencias, sino libertad”. ¿Tenemos un sistema educativo en España que crea ciudadanos para el siglo XXI?
    No, pero porque interesa. No es algo nuevo, siempre ha sido. El Sistema (con mayúsculas) nunca crea seres humanos libres –que piensen y sean independientes– sino borregos a los que se pueda dominar y dirigir en masa para sus intereses particulares. El poder siempre teme la libertad, porque cuando uno es libre no se le puede controlar, y eso es precisamente lo que quiere cualquier poder.
    :: El liderazgo es crucial a lo largo de los diversos capítulos del libro. Me ha aportado una gran riqueza el poder ver los distintos enfoques y hasta descartar lo que no es liderazgo. Por eso, me gustaría preguntarte varias cosas:
    1.- ¿Cuál es la definición de liderazgo con la que te encuentres más cómodo?
    El liderazgo es la capacidad de convertir la visión en realidad. Y es la suma de dos cosas: liderazgo ‘técnico’ (resultados) y liderazgo ‘ético’ (personas y valores). Sin resultados no hay liderazgo; y sin ética tampoco.
    2.- ¿Liderazgo es igual a cargo o tarjeta de visita? ¿se puede imponer un líder en una compañía?
    No, son dos cosas diferentes. El poder (potestas) te lo da el cargo; el liderazgo (auctoritas) te lo otorgan los demás. Un líder no se impone, sólo un jefe. Y cuando uno sólo es lo segundo, a menudo ocurre lo que decía Tom Peters: “Las personas no se van de las empresas, huyen de los jefes”.
    3.- ¿Qué características te harían valorar que una persona con la que interactúas tiene dotes de liderazgo muy por encima de la media?
    El liderazgo es, sobre todo, inteligencia emocional. Hemos sobrevalorado los conocimientos y los títulos, los aspectos técnicos, y eso apenas es un 10%. Los negocios son personas, y en su capacidad para movilizarlas está el éxito. Y para ello, la inteligencia emocional es el principal activo de un directivo. Algunas características de los mejores líderes son: personas inspiradoras, con un fuerte compromiso con el proyecto, que piensan siempre en términos de equipo, con habilidad para relacionarse, capacidad de comunicación y una gran dosis de humildad, entre otras.
    :: Tengo que reconocer que el capítulo que dedicas a uno de mis autores estrella, Peter Drucker, me encanta. Pero sólo quiero tomar una reflexión clave del mismo, “los resultados de una empresa no se encuentran en sus cuatro paredes”. ¿Dónde están?
    Lo que quería decir Drucker es que todas las empresas viven de lo mismo: de vender. Y por tanto, que hay que tener una fuerte orientación al cliente: si no vende, no se come; sin clientes no hay negocio. Por eso no hay que acomodarse y hay que estar siempre pensando en cómo aportar valor. Vivimos tiempos de lealtades frágiles, y el mercado recompensa mientras se aporta más valor que otros. En cuanto aparecen nuevos competidores que, o lo hacen mejor o más barato, el mercado te da la espalda. Por eso, hay que estar continuamente en contacto con el mercado.
    :: El networking, cultivar relaciones es otro ámbito trasversal en tu libro. Por favor,
    1.- ¿Qué no es networking?
    Networking no es conocer gente. No es acumular contactos. No es ir saltando de evento en evento. Networking es establecer relaciones, crear sinergias y construir juntos. Networking es conectar con la gente. Primero haz amigos y luego vende. La confianza es la materia prima de la que están hechos los negocios.
    2.- ¿La forma en la que creamos y mantenemos relaciones es el activo “intangible” de una persona?
    Tu red de contactos es la mejor expresión de quién eres. A quién conoces determina la efectividad de lo que sabes. Nadie triunfa solo. Necesitamos de los demás para llegar lejos. No es su suficiente tu inteligencia, tu capacidad de trabajo o tu talento. Con independencia de a lo que te dediques, saber manejarte en el arte de las relaciones, te será muy útil. Me gusta lo que decía la escritora Jane Howard: “Llámalo clan, llámalo red de contactos, llámalo tribu, llámalo familia, llámalo como lo llames, seas quien seas, necesitas uno”.
    :: Citas a Tom Peters: “el concepto de que yo te motive es de lo más absurdo y arrogante. Tú eres el único que puede motivarse a sí mismo”. ¿Pero una mala estructura organizativa y mal gestionada no puede matar la motivación? ¿Es la motivación más fácil de perder que de trabajar?
    Sí, no se trata tanto de ‘motivar’ –la mayoría de gente quiere aportar si se la deja– sino de ‘no desmotivar’. Hay directivos que son expertos en ‘desmotivar’ y ello lo consiguen de cuatro maneras:
    1. Lo que DICEN (ej: desprecios).
    2. Lo que NO DICEN (ej: falta de agradecimiento).
    3. Lo que HACEN (ej: enchufismos).
    4. Lo que NO HACEN (ej: cumplir sus promesas).
    :: Dice Gary Hamel que hemos tenido la gran capacidad de crear grandes empresas, muy optimizadas en la producción, capaces de producir en masa y aportar riqueza. Pero que ese sistema operativo de gestión (a través de la burocracia, el control, la férrea jerarquía,…) no sirve para el siglo XXI. La clave es crear empresas más humanas para derrochar creatividad en ellas. ¿Nos estamos olvidando de las personas, de sus sentimientos, de sus motivaciones, de sus emociones para crear compañías sostenibles y excelentes?
    Antes, las habilidades de ‘gestión’ eran suficientes, hoy son necesarias las habilidades de ‘liderazgo’. Los tiempos han cambiado. Hemos pasado de una economía agraria (el valor estaba en la tierra), a una economía industrial (el valor estaba en el capital) y hemos llegado a una economía del conocimiento y los servicios (el valor está en las personas). En tiempos pretéritos, el ‘ordeno y mando’ era suficiente. Hoy ya no. Lo mejor que tiene Apple no son sus IPhone o IPad, sino sus ingenieros que son los que diseñan y hacen posible artilugios. Son las personas las que hacen que las cosas ocurran. Y para ello es necesario ser capaz de de que cada individuo dé lo mejor, lo cual sólo es posible con un liderazgo eficaz.
    :: Por último, esta crisis está haciendo una mella psicológica en España tremendamente dura y compleja. La depresión y el pesimismo han apagado muchas llamas. Danos algunas claves, citas o frases, que nos ayuden a ver esta crisis como un reto sobre el que crecer como personas:
    1.- “No pidas menos problemas, desarrolla más habilidades, los problemas nunca desaparecen”. Jim Rohn.
    2.- “La gente sobreestima lo que puede conseguir en un año y subestima lo que puede conseguir en una década”. Anthony Robbins.
    3.- “Tu mente es tu principal activo, así que ten mucho cuidado con la clase de consejo que dejas entrar en ella y de quién proviene”. Robert Kiyosaki.
    4.-  “La principal causa por la que la gente no consigue lo que quiere es que no sabe lo que quiere”. T. Harv Ecker.
    5.- “Sólo hay una cosa cierta: eres más grande de lo que piensas”. David J. Schwartz.
    6.- “Cuando cambiamos nuestra forma de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian”. Wayne W. Dyer.
    7.- “No importa dónde estabas ni dónde estás, sino si estás dispuesto a aprender”. Brian Tracy.
    8.- “Enfrenta la realidad tal y como es, no como era o como te gustaría que fuese”. Jack Welch.
    9.- “Sueña en grande, empieza pequeño, actúa ahora”. Robin Sharma.
    10.-  “La religión de todos los hombres debería ser aprender a creer en sí mismos”. Jiddu Krishnamurti.
    :: Y para finalizar te pedimos que completes algunas frases:
    1.- Mi mayor fracaso… Una empresa que monté hace algún tiempo que no salió adelante.
    2.- Lo que aprendí tras ese fracaso… Éxito = Equipo.
    3.- El éxito para mí… Equilibro, serenidad y saber disfrutar de cada instante.
    4.- Un autor de referencia que siempre me acompaña… Robert Kiyosaki / T. Harv Ecker.
    5.- Para organizarte bien y ser productivo hago… Desconectar todo tipo de alertas para centrar la atención cien por cien en la tarea a realizar.
    6.- Mi propósito en la vida… Intentar aportar un poco de luz para que más gente tome conciencia de su poder interior y lo despliegue.
    7.- Me preocupa… La falta de conciencia sobre nosotros mismos y nuestras posibilidades.
    8.- Un blog… Eva Collado Durán / http://evacolladoduran.blogspot.com.es y Sonia Rodríguez Muriel / http://soniarmuriel.blogspot.com.es/
    9.- Una iniciativa que me ha sorprendido en España… Teaming, creado por Jil Van Eyle / www.teaming.net
    10.- Un lugar para recuperar mi paz interior… Lugares de contraste –en olores, culturas, ritmos de vida…– a lo cotidiano.

    diumenge, 28 de maig de 2017

    ¿VAMOS A UN MUNDO DE ABUNDANCIA?@XavierFerras

    ¿VAMOS A UN MUNDO DE ABUNDANCIA?

    India ha cancelado sus planes de instalación de nuevas plantas de energía térmica basadas en combustible fósil. La razón: es ya más barato producir un kilowatio-hora de energía solar. Según The Guardian, la empresa finlandesa Fortum aseguró a las autoridades hindús poder generar energía eléctrica solar a una tarifa sorprendentemente baja: 4,34 rupias por kilowatio-hora. Sólo seis meses más tarde, el precio disminuía a un récord de 2,44 rupias. El precio de la energía solar ha caído a niveles considerados hasta hace poco como imposibles. Ante esta evidencia, India ha suspendido sus planes de construcción de nuevas plantas térmicas para suministrar 14 GW de electricidad a partir de combustible fósil (una cantidad similar a la necesaria para alimentar el Reino Unido), acelerando el despliegue de la energía solar fotovoltaica. Es una grandísima noticia. Mientras, China ha incrementado en un 80% su producción solar en los primeros meses del año. Y Alemania ya obtiene en 85% de su energía de fuentes renovables. Como predice la ley de Swanson (equivalente a la ley de Moore en el sector), la energía solar se expande exponencialmente por el mundo, mientras su precio decrece exponencialmente. Por cierto: ¿cómo es que ante este escenario, los precios de la electricidad en España sean de los más altos de la historia? Si el precio de la energía solar ha caído hasta 2,44 rupias por kilowattio hora (0,034 €) en India, ¿por qué el precio medio de la electricidad en España es de 0,12 €/ Kw.h? (4 veces más).

    Tecnológicamente, parece que avanzamos hacia escenarios de abundancia (como postula Peter Diamandis). Podríamos tener energía prácticamente infinita, a precios casi gratuitos. La revolución de internet ya ha permitido que tengamos acceso a información casi infinita, y a potencia de cálculo excedente para nuestros usos domésticos, a precio casi nulo. También a ocio, música, lectura, vídeos e interacción en redes sociales prácticamente infinitos a coste casi cero. Pero no nos quedaremos ahí: las nuevas técnicas biotecnológicas permiten hacer crecer carne animal, genéticamente idéntica a la original, a partir de cultivos celulares, en laboratorio, sin necesidad de animales, granjas, tierra, deforestación, costes medioambientales ni huella hídrica nociva. El coste de una hamburguesa sintética es ya de sólo 11,3 $, una reducción de ¡3.000.000%! respecto al coste de los primeros prototipos. Pronto llegarán a los supermercados a precios sensiblemente inferiores a los de las hamburguesas convencionales (pues, recordémoslo, no precisan una cadena de valor agroalimentaria detrás y se pueden, por tanto, producir de manera infinitamente más eficiente). El coste de las comunicaciones se ha reducido 1000 veces desde hace un siglo. Los escenarios de futuros vehículos eléctricos, compartidos y autoconducidos nos pueden llevar a una realidad de transporte eficiente, sostenible e increíblemente barato (comparativamente al esfuerzo que nos supone comprarnos un coche). La medicina también está evolucionando hacia paradigmas personalizados, preventivos y predictivos, basados en ingeniería genética, a costes cada vez menores. Incluso el manufacturing está evolucionando hacia modelos de producción hipereficiente e independiente de la escala y de la localización, mediante impresión 3D.

    Imaginemos un escenario donde brote la energía necesaria de fuentes ubicuas y sostenibles, por todas partes, gratuitamente. Donde tengamos acceso a toda la información y el conocimiento humano de forma inmediata y en cualquier punto. Donde crezcan las hamburguesas y las patas de pollo, espontáneamente, de los árboles. Donde existan unos entes abstractos, fundamentalmente digitales, llamados empresas, que procesen bienes y servicios y generen beneficios sin intervención humana. Un mundo absolutamente utópico al cual, sorprendentemente, las proyecciones tecnológicas nos parecen aproximar. Pero… ¿cómo funcionaría la economía en ese mundo utópico? Los fundamentos económicos que nos han traído hasta aquí se han basado en principios de competencia. Principios que parten de la hipótesis de recursos escasos. Competimos por capital, por mercados, por clientes, por inversiones, por talento, por empleo, que siempre es escaso… Hemos vivido desde el inicio de los tiempos en economías de escasez. Pero, ¿qué pasaría si por primera vez nos encontráramos inmersos en economías de abundancia? ¿Cómo deberían redefinirse las relaciones y los agentes económicos? ¿Y si las turbulencias económicas que estamos sufriendo se debieran, precisamente, al tránsito desde una economía de la escasez a una economía de la abundancia? Las implicaciones filosóficas, morales, económicas, políticas y sociales son incalculables.

    De forma imperceptible, la humanidad dio un salto cuántico cuando conceptualizó la lógica binaria y empezó a codificar y a procesar información con ella. El mundo se ha sumergido en una transformación irreversible a través de la digitalización. Adquirir y procesar datos digitales de forma creciente nos permite simular procesos, interpretar fenómenos, anticipar hechos, calcular resultados, localizar objetos, medir magnitudes, predecir eventos, extraer patrones y desarrollar conocimiento y tecnología a la velocidad de la luz. La digitalización está en la base de la totalidad de tecnologías emergentes que están revolucionando el planeta. Si las sabemos gestionar bien, nos llevarán también a un mundo de abundancia.

    Otros enfoques menos optimistas


    https://www.youtube.com/watch?v=pCc7FlT7Y_A

    dissabte, 27 de maig de 2017

    Prosperidad inaudita Edmund Phelps

    Edmund Phelps, premio Nobel de Economía 2006

    Tengo 83 años. Nací en Chicago y vivo en Nueva York. Me doctoré en Económicas en Yale y soy catedrático de Política Económica en Columbia. Estoy casado, tengo un hijo y cinco nietos. Creo en la vida buena, fruto del humanismo renacentista, la Ilustración y el crecimiento personal


    Prosperidad inaudita


    Edmund Phelps disfruta hablando de economía, que para él equivale a hablar de “vida buena”, esa vida que merece la pena porque comporta el placer del crecimiento personal, del florecimiento de todas tus potencias como individuo. Por eso defiende el reto, la exploración, atreverse con lo incierto. En la sede de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), en la que ingresa como académico, me aconseja volver a leer a los clásicos de la literatura occidental para entender mejor de qué somos capaces: me lo dice con una sonrisa de niño travieso, como si en esos libros estuviese también el secreto de su jovialidad y éxito. Lo explica en su libro Una prosperidad inaudita (RBA).

    ¿Desde cuándo apuntó para Nobel de Economía?
    Yo no tenía vocación. Mi padre me dijo: “Estudia lo que quieras, pero antes haz un curso de economía”.
    ¿Y eso?
    No sé, él era publicitario. No pude decirle que no.
    ¿Y qué tal?
    A las dos semanas ¡me encantaba!
    ¿Qué le sedujo de la economía?
    Descubrí que bajo un rigor aparente... subyacen fuerzas de las que desconocemos casi todo. Y eso me motivó a indagar más y más.
    ¿Y qué encontró?
    Que toda conclusión era aparente, que debía indagar más y más.
    ¿Y así hasta hoy?
    Hoy ya me atrevo a defender alguna conclusión: la ciencia económica te aproxima al fenómeno de la prosperidad de las sociedades.
    La aproximación soviética fracasó.
    Todo dirigismo económico y toda planificación centralizada de los empeños humanos desembocará ¡siempre! en el fracaso.
    ¿Por qué?
    Porque el individuo necesita un margen para actuar, intentar cosas, equivocarse, arriesgar, innovar, producir algo distinto... En resumen, para imaginar y crear. Y si esto se coarta, ¡todo se estancará y se pudrirá!
    ¿Gozamos hoy de este margen?
    Lo hemos tenido..., ¡pero lo perdemos!
    ¿Por qué estamos perdiéndolo?
    Por la excesiva y creciente connivencia entre gobiernos y entramados económicos. Es una trama clientelista que atenta contra la prosperidad colectiva futura.
    Explíquemelo mejor.
    Si intentas hoy algo nuevo, lo tienes cada día más difícil, eres cada día más insignificante ante gigantes cada día más poderosos, instituciones y corporaciones que se protegen. ¡Esto reduce horizontes a la humanidad!
    ¿Estamos al límite de prosperidad?
    Si no corregimos esta deriva, sí. Y es triste, después de que la humanidad fuese capaz de alcanzar una prosperidad inaudita.
    ¿Qué entiende por prosperidad?
    El bienestar material combinado con el inmaterial, que consiste en la posibilidad de imaginarte explorando horizontes nuevos.
    ¿Cuál ha sido el momento más próspero de la humanidad?
    Desde el primer tercio del siglo XIX hasta el último tercio del XX. Puedo verlo con los ojos del joven abogado Abraham Lincoln...
    ¿Qué vio el joven Lincoln?
    Recorrió Estados Unidos con la aspiración de presidirlos un día, y le fascinó descubrir el empuje de la gente de base, la pasión general y compartida por probar, inventar, descubrir, innovar, explorar, crear.
    ¿Es la clave?
    ¡Sin duda! Nunca antes en sociedad alguna hubo tanta gente de base sintiendo tan intensamente ese empuje como entonces.
    Benditos tatarabuelos.
    Nos hicieron florecer en todos los aspectos vitales, en carreteras, ferrocarriles, aviones, hospitales, escuelas, automóviles... Ahí tiene a Henry Ford, visionario increíble.
    ¿Hoy no hay gente así?
    Poquísima.
    ¿Por qué?
    Desde hace dos o tres generaciones estamos educando a la gente para que busque el empleo mejor pagado. Y no para explorar lo desconocido, arriesgarse a perderlo todo, experimentar, innovar, probar, crear.
    ¿Pide más soñadores?
    ¡Pido vitalismo! Una actitud vitalista, cultivar la propia vida individual, la vida buena, que es hacerla florecer con plenitud.
    ¿Y de dónde surgió aquel vitalismo?
    ¡Está en los ensayos de Montaigne! ¡Está en los escritos de Cervantes! ¡Está en la obra de Shakespeare! ¡Está en los cuentos y novelas de Dickens!
    ¿Ellos originaron nuestra prosperidad?
    ¡Sí! Fueron paulatinamente leídos y asimilados en el espíritu de la gente de base, que así lo expresaron en sus actos y conductas.
    ¿Hemos de leer más para prosperar?
    Leer a Montaigne, Cervantes, Shakespeare, filosofar con Nietzsche y Kierkegaard..., y ser como los niños: obstinados, tenaces cuando quieren algo, como el capitán Achab de Moby Dick, de Melville. Y, sobre todo, ¡leed a Dickens!
    ¿Por qué?
    Grandes esperanzas marca el tono, inyecta fascinación por la gente que crece, florece, se despliega. ¡Para crecer a lo grande hay que leer a los grandes escritores!
    No me esperaba a un Nobel de Economía recetando literatura.
    Esta es mi receta: que las escuelas fomenten la innovación, que cortemos todo tentáculo del poder que entorpezca la competencia... ¡y que leamos a todos los grandes!
    ¿Leen los economistas españoles?
    No criticaré aquí a mis colegas españoles.
    ¿Alguien le inspira confianza hoy en Europa?
    Sólo Macron. Ojalá pueda aplicar su sueño.
    ¿Y Putin y Trump?
    Trump y Putin son dos caras de la misma desastrosa moneda: la moneda del amiguismo, la mísera moneda del clientelismo.
    http://www.lavanguardia.com/lacontra/20170527/422970881846/para-prosperar-a-lo-grande-hay-que-leer-a-los-grandes.html?facet=app&utm_campaign=botones_sociales&utm_source=facebook&utm_medium=social